Historia

FAES FARMA nació junto a la ría de Bilbao cuando transcurría el año 1933 y el vizcaíno pueblo de Lamiaco vivió el nacimiento de la nueva factoría farmacéutica, que por aquel entonces contaba tan solo con 4.000 metros cuadrados de superficie, destinados principalmente a la fabricación de arsenicales.

En 1935 tuvo lugar la inauguración, con la presencia del entonces Subsecretario de Sanidad Manuel Bermejillo, convirtiéndose en la primera de las muchas personalidades de la industria, las finanzas y la política que han visitado los laboratorios a lo largo de su historia.

En un año, se aplicaron más de 300.000 ampollas de NEO-FAES (neoarsenobenzol) en Hospitales, Dispensarios y Clínicas particulares. Gozaron también de reconocimiento a su eficacia otros productos farmacéuticos de FAES FARMA como SULFO-FAES, CALCIO-FAES, URO-FAES y otros fármacos que no se comercializan en la actualidad.

Tras un breve parón por el impacto de la guerra civil en Vizcaya, FAES FARMA reanudó su actividad en 1937 de forma fehaciente y efectiva. Si bien hubo que suspender algunas de las fabricaciones por dificultad de acceso a la materia prima, como las sales de mercurio, las consecuencias del conflicto dispararon la demanda de arsenobenzoles en todo el país, demanda que la empresa farmacéutica de Lamiaco supo satisfacer con solvencia.

Durante los años siguientes a este período se obtuvieron diversos logros, entre los que destacan la síntesis industrial (única en España) del ácido canfocarbónico, el lanzamiento al mercado de los antipalúdicos QUINO-ESPIRO-FAES y LAVERANIL en las regiones españolas afectadas por malaria, preparación industrial de diversas y complejas sales de calcio, y uno de los hitos de la compañía: el lanzamiento en el mercado español de la PARAMIDA (a partir del estudio de un nuevo preparado de DOMAGK), producto farmacéutico cuyo éxito sirvió de estímulo al desarrollo de nuevas investigaciones y a la síntesis de nuevos preparados sulfamídicos a nivel mundial.

La Guerra Civil Española llegó a su fin, pero se inició la II Guerra Mundial y, con ella, las dificultades para la obtención de materias primas se agravaban. El 8 de septiembre de 1942 se celebró un nuevo acto inaugural y se dio por terminada la fase de ampliación de industria comenzada cuatro años antes. Este acto coincidió con la V Reunión Nacional de Dermatólogos Españoles, alojada en Bilbao, lo que permitió que docenas de especialistas de ésta y otras ramas médicas acudieran la fábrica de FAES FARMA y apreciar el gran trabajo de los laboratorios en estos años.

La década de los 40 está marcada por el éxito de los laboratorios en el desarrollo de nuevos productos farmacéuticos, salvando las existentes dificultades para obtener materias primas en la Europa de la guerra y la post-guerra.  De esta forma surgieron fármacos como la SULFOPIRIDINA o el SULFOTIAZOL-FAES o el ARSENOXIDO. También se comenzó a fabricar a gran escala una sal de bario de condiciones muy ventajosas para la radiología, y la fábrica de Lamiaco acogía el proceso entero de sintetización de la sacarina. Además, en esta época FAES FARMA sintetizó industrialmente la difenil-hidantoína bajo el nombre de HIDANTILO y fabricó el trisilicato dimagnésico, neutralizante gástrico, que serviría de base para preparar SILIMAG. También cabe destacar en esta época la fundación de los LABORATORIOS VITORIA, en Lisboa.

Las décadas de los 50 y 60 vienen marcadas por el fortalecimiento de la vertiente química de la compañía, desarrollando desde una línea de infusioterapia intravenosa hasta productos como acetato de fenilmercurio, ácido clorhídrico comercial, canfocarbonato, carbonato de bismuto, glucosa, óxido amarillo de mercurio, y compuestos insecticidas de uso agrícola como canfocloro policlorocanfeno, detano o dinitrona, además de una gama completa de anticriptogámicos, herbicidas, insecticidas de uso doméstico y raticidas.

Habría que esperar a la década de 1970 para que comenzara a prevalecer definitivamente el espíritu puramente farmacéutico de la compañía.

El vademécum de FAES FARMA en 1970 llegaba a las 73 referencias y contaba con líneas  de productos como la gama antibiótica, los antiepilépticos y otros productos relacionados con patologías de diversa naturaleza: el antidiarrético EDIFENO, el hipnótico DORMILENO, el antirreumático GRADONA, el vasodilatador periférico PRAXILENE, el antiácido SILIMAG y RUTICE. También se incluía en este vademécum una gama de productos dietéticos entre los que destacaba LACTOMIEL.

El negocio de laboratorios FAES FARMA en esas fechas rondaba los 300 millones de pesetas de facturación, poseía una cuota de mercado del 1,08% y se situaba en el puesto 28 del ranking de la industria farmacéutica española. Dos tercios de sus ventas anuales correspondían a su gama antibiótica.

En 1978 tiene lugar uno de los hechos que marcaron de forma tangible, el crecimiento y desarrollo de Laboratorios Faes Farma la síntesis de Hidrosmina que posteriormente se comercializaría con la marca, Venosmil en 1987. El lanzamiento de Ranidín FAES (Ranitidina) en 1982 abre un período de alianzas de comarketing con multinacionales que se mantiene a día de hoy.

La década de los 90 se abre con el lanzamiento al mercado de MACROSIL (Roxitromicina), licencia de laboratorios ROUSSEL. FAES FARMA completa en esta época la transformación desde una preponderancia de la gama antibiótica hacia la ganancia de peso de la línea de venotónicos. Las ventas de VENOSMIL, ESBERIVÉN y DIOSMINIL copan un tercio de las ventas totales del grupo en España. El mercado español está liderado a comienzos de esta década por LABORATORIOS ESTEVE, y FAES FARMA ocupa el 22º puesto, con una cuota de mercado del 1,64% y superando los 5.500 millones de pesetas en ventas.

En 1992 refuerza su apuesta por las especialidades lanzando BEGLÁN (Salmeterol), MOTIVÁN (Paroxetina) y OSEOTOTAL (Calcitonina), licenciados por GLAXOWELLCOME, BEECHAM y SANDOZ, respectivamente. Y en 1994 se inicia la política de adquisición de productos a otras compañías, comenzando por la compra de FERROPROTINA (Ferritina) a LABORATORIOS MORRITH.

En 1998 se enriquece en la compañía la política de licencias con el lanzamiento de la fluticasona en dos presentaciones dirigidas a la terapéutica inflamatoria en asma y rinitis. Un año después FAES FARMA comercializa VERISCAL D bajo licencia Italfármaco y adquiere a SB la especialidad SEDOTIME (Ketazolam) indicada para trastornos de ansiedad.

El primer año del nuevo siglo, el Grupo FAES FARMA comercializa la especialidad INALADÚO (Salmeterol y Fluticasona) para el tratamiento regular del asma y compra a GLAXOWELLCOME el fármaco Zyloric (Alopurinol), un antigotoso  por entonces líder en ventas. En 2001 la compañía farmacéutica ya supera los 100 millones de euros en venta de especialidades farmacéuticas. Un año después, adquiere CLAVERSAL (Mesalazina) a GSK para el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal y el corticoide oral a DEFLAZACORT a AVENTIS, que sale al mercado con la marca DEZACOR en España, y ROSILAN en Portugal.

En 2005 sale al mercado en España y Portugal PANKREOFLAT (dimeticona + pancreatina). Este mismo año Laboratorios Vitoria comercializa ASACOL (Mesalazina), sale al mercado en Portugal CLIMATER (Isoflavonas de soja) y FAES FARMA adquiere a IPSEN su División de Atención Primaria, permitiéndole incorporar a su portfolio productos farmacéuticos consolidados como ANALAGILASA  y ROBAXISAL COMPUESTO. El año siguiente asistimos a la reformulación y lanzamiento del nuevo ESBERIVEN (Troxerutina).

En 2007 el Grupo Faes Farma adquiere Ingaso Farm diversificando su actividad al área de nutrición y salud animal.

Durante los años siguientes FAES FARMA consolida su presencia en el área de salud femenina con los lanzamientos de BONDENZA (ibandronato), licencia de ROCHE y de BALIANCA (clormadinona + etinilestradiol), licencia de GRÜNENTHAL. El vademécum de FAES FARMA se completa en fechas siguientes con productos como ACOXXEL y RISTABEN&RISTFOR, licencias de MSD. En este comienzo de siglo también tiene lugar último gran éxito hasta el momento de la compañía farmacéutica, gracias al lanzamiento al mercado de su producto de I+D propia, BILAXTEN (Bilastina). Es el 9 de septiembre de 2010 cuando se marca este gran hito en la historia moderna de Faes Farma. La Agencia Alemana (BfArM) actuando como estado de referencia concede la aprobación, bajo el formato de procedimiento descentralizado a Bilastina (DCI), un nuevo antihistamínico de segunda generación con un rápido comienzo de acción, tan eficaz como los antihistamínicos clásicos y con un perfil de seguridad comparable a placebo.

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